miércoles, 28 de abril de 2010

El libro impreso no ha llegado al fin de su vida útil ni mucho menos. Se estima que por unos 30 años coexistirán los soportes y medios digitales con el papel. A medida que pase el tiempo la balanza se irá inclinando a favor de los primeros. Mientras tanto, los libros impresos seguirán siendo la forma más económica de acceso al conocimiento.